Peter

Pertenece esta canción a la revista Das spricht Bände, de 1929. Creada por Rudolph Nelson, compositor y empresario, este espectáculo no buscaba tanto la crítica de la sociedad como un entretenimiento agradable con el tema del amor como telón de fondo.

Letra: Rudolph Nelson / Música: Friedrich Hollaender

PETER

Morgens früh zu Brötchen, Tee und Honig
fliegt die Zeitung mir ins Haus;
vom Vermischten bis zur Kleinen Chronik
lass` ich keine Seite aus.
Sport und Politik aus fremden Staaten,
Ehebruch und Keilerei,
blätternd, unter tausend Inseraten,
fand ich heut` den Schmerzensschrei:

Peter, Peter, komm zu mir zurück!
Peter, Peter, warst mein bestes Stück!
Peter, Peter, ich war so gemein!
Später, später sieht man erst alles ein!

Sinnend saß ich am Kamin und träumte
mich in den Roman hinein:
Welche Frau wohl da ihr Glück versäumte,
und wo mag jetzt Peter sein?
Weint da eine Mutter nach dem Sohne?
Schluchzt ein Mägdlein nach dem Schatz?
Sicher steht sie jetzt auf dem Balkone,
flüstert in die Nacht den Satz:

Peter, Peter, komm zu mir zurück!
Peter, Peter, warst mein bestes Stück!
Peter, Peter, ich war so gemein!
Später, später sieht man erst alles ein!

Unter der Annonce stand ein Name,
da ging ich nachmittags hin;
es empfang mich eine blonde Dame,
diese fragt` ich nach dem Sinn:
Ist`s Ihr Bruder, Liebster oder Vater?
Doch da hat sie laut gelacht:
Peter ist mein süßer schwarzer Kater,
der entlief mir gestern Nacht!

Peter, Peter, komm zu mir zurück!
Peter, Peter, warst mein bestes Stück!
Peter, Peter, ich war so gemein!
Später, später sieht man erst alles ein!

PETER

Una mañana temprano mientras desayuno
llega hasta mí un periódico.
Lo leo por completo
desde los titulares hasta los ecos de sociedad.
Deportes y política exterior,
divorcios y peleas.
Hojeando entre cientos de anuncios
encuentro hoy un grito doloroso:

¡Peter, Peter, vuelve a mí!
¡Peter, Peter, fuiste lo mejor de mi vida!
¡Peter, Peter, me he portado tan mal!
¡Lo he comprendido demasiado tarde!

Pensativa junto a la chimenea
me siento transportada a una novela:
Aquella mujer desperdició su felicidad
¿dónde estará ahora Peter?
¿Es una madre que llora por su hijo?
¿Es una muchacha que solloza por su amor?
Seguro que está ahora asomada al balcón
susurrando en la noche:

¡Peter, Peter, vuelve a mí!
¡Peter, Peter, fuiste lo mejor de mi vida!
¡Peter, Peter, me he portado tan mal!
¡Lo he comprendido demasiado tarde!

Bajo el anuncio hay un dirección.
Acudí aquella tarde;
me recibió una señora rubia
a la que pregunté por el sentido
de aquel anuncio:
¿Es su hermano, su amante o su padre?
Entonces lanzó una carcajada:
¡Peter es mi gatito negro,
que se me escapó ayer noche!

¡Peter, Peter, vuelve a mí!
¡Peter, Peter, fuiste lo mejor de mi vida!
¡Peter, Peter, me he portado tan mal!
¡Lo he comprendido demasiado tarde!